La semana pasada hablamos sobre las patologías que se podían desencadenar tras realizar una ingesta constante y “elevada” de azúcares libres. Si no lo leíste, aún estás a tiempo de hacerlo y así continuar aprendiendo a cuidarte, te dejo el enlace https://nutrisobrarbe.com/azucar-parte-1/
Hoy retomamos el tema, intentando averiguar como la industria intenta engañarnos con el etiquetado.
¿Sabes cuántos sinónimos tiene la palabra azúcar?
Ni 1, ni 2 ni 3…. Son más de 50!!!
Algunas de ellos son: almidón, almíbar, azúcar de caña, cebada de malta, fructosa, cristales de florida, dextrina, jarabe dorado, jarabe de arroz, jarabe refinado, jugo de fruta, melaza, miel, néctar de ágave, sirope de arce, sacarosa, panocha, maltodextrina…. Y así hasta más de 50.
No tenemos más remedio, que fijarnos muy bien a la hora de realizar la compra.
Nada de fiarnos, cuando dice SIN AZÚCAR AÑADIDO!!! Ya que es cierto, no encontraremos la palabra azúcar en la lista de ingredientes, pero muy probablemente uno de sus sinónimos. A parte, que no lleve azúcar añadido o derivados, el hecho de que sea un producto sin azúcar añadido, no tiene porque hacerlo más saludable.
Por tanto, a la hora de realizar la compra, siempre debemos garantizar que tampoco aparece ninguno de sus sinónimos en esa lista de ingredientes.
¿Por dónde empezamos a la hora de reducir la ingesta de azúcar?
Lo primero que tenemos que tener claro, es que su reducción debe ser PROGRESIVA.
El azúcar está considerado la droga del siglo XXI.
Por tanto, si intentamos suprimirlo de golpe, podemos entrar en el conocido “síndrome de abstinencia” .
Aparecerían los cambios bruscos de humor, dolor de cabeza, el mal genio, se dispararían los niveles de ansiedad…
El azúcar produce efectos similares a otras drogas, probablemente por su capacidad para activar el sistema de recompensas del cerebro y centros de placer (generamos mayores niveles de dopamina y serotonina, por ello tenemos una mayor sensación de bienestar y placer).
Nos acostumbramos desde pequeños a vivir “embriagados por las altas dosis de azúcar” y luego no sabemos como vivir sin ellos.
A parte de evitar estos síntomas, lo fundamental es acostumbrar al paladar a tener predilección por otro tipo de sabores, sabores menos dulces. Fundamental, para poder mantenernos firmes en el tiempo.
Empezamos…
- Rebajamos el azúcar tanto de las infusiones como del café. ¿Has probado a endulzarlos con canela? Hinojo molido, vainilla…. Tenemos más alternativas saludables
- Huye de las versiones bajas en grasa (son mas ricas en azúcar), opta por la versión original y toma menos ración.
- Sustituye las harinas refinadas por harinas integrales (pan, pasta…)
- En la repostería casera, huye del azúcar blanco, prueba a endulzar tus postres con plátano, dátiles…
- Si necesitas “picar” entre horas, opta por fruta, frutos secos…
- Evita los productos que se anuncian “SIN AZÜCAR”, contienen edulcorantes que no reeducan al paladar a tener preferencia por otro tipo de sabores.
- Limita los refrescos y el alcohol.
Lo más importante: Piensa antes de caer en la tentación, fíjate a la hora de realizar la compra!!
(De lo que no compro… no como)
¿Y qué piensas de los edulcorantes? ¿Todos son seguros? ¿Todos valen?
En el próximo post hablaremos de ellos
“Lo importante es dejar el azúcar aprendiendo a comer bien”
